Patricia Bullrich dejó en offside a Karina Milei y Martín Menem con el rechazo a retirar un pliego judicial.
Patricia Bullrich dejó en offside a Karina Milei y a Martín Menem con el rechazo a retirar un pliego judicial
La jefa del bloque de La Libertad Avanza (LLA) en el Senado no avaló la situación en torno a María Verónica Michelli. Santiago Caputo en modo "te lo dije".
La decisión de Bullrich de hacer pública su postura el sábado por X expuso, como nunca antes en lo que va del Gobierno, las grietas internas en el manejo de los pliegos judiciales. La senadora fue puntillosa al explicar que el retiro del pliego de Michelli, por ser cuñada del periodista Hugo Alconada Mon, era una maniobra desprolija que ningún miembro del Ejecutivo le había avisado al bloque oficialista del Senado.
Su movimiento dejó parados en una posición incómoda a quienes pidieron el retiro: Karina Milei, Martín Menem y Mahíques. La respuesta vino directamente desde el karinismo.
Patricia Bullrich dejó en offside a Karina Milei y a Martín Menem
Desde el entorno de "El Jefe", ante la consulta de El Observador, remarcaron el malestar con Bullrich y la acusaron de "desafiar por desafiar" las decisiones que se toman desde la Casa Rosada. "Ella es mucho ruido y pocas nueces. Sobre todo con estos temas", agregó la misma fuente.
Pero el reproche, según interpretan en otros sectores del oficialismo, no alcanza para tapar la realidad: la jugada de la senadora dejó al desnudo la falta de coordinación entre la secretaria General, el titular de Diputados y el ministro de Justicia. Tres vértices clave del armado libertario quedaron expuestos al mismo tiempo y sin contención.
Patricia Bullrich dejó en offside a Karina Milei y Martín Menem con el rechazo a retirar un pliego judicial.
Juan Bautista Mahíques también quedó expuesto en la pelea por los pliegos
En el oficialismo admiten que la maniobra de Bullrich terminó dándole la razón a una crítica que el asesor presidencial Santiago Caputo venía repitiendo en privado desde hace semanas: que "al Presidente le mienten o le ocultan información". El caso Michelli, en esa lectura, expuso un esquema en el que la secretaria General y el titular de Diputados toman decisiones de alto impacto político sin consultar al resto del oficialismo. El ministro de Justicia, Juan Bautista Mahíques, encargado del andamiaje técnico de los pliegos, quedó también en el centro de la crítica por no haber detectado el conflicto a tiempo. Tres figuras del primer anillo, en simultáneo, bajo la lupa.
La bronca de Bullrich tuvo un capítulo extra el lunes. El Gobierno anunció por decreto la eliminación del impuesto a las Ganancias para alquileres y venta de propiedades, algo que la senadora había incluido en la negociación de la reforma laboral y que el Ejecutivo dispuso por su cuenta. La maniobra fue interpretada por la senadora como un nuevo intento de correrla del centro de las decisiones. En su entorno admiten que ya no tolera que sus aportes legislativos terminen siendo apropiados por el primer piso de la Casa Rosada sin reconocimiento. "Es muy desprolijo mandar un pliego y pedir que no lo voten porque es cuñada de un periodista", remarcó un dirigente del riñón de la ministra de Seguridad.
Patricia Bullrich dejó en offside a Karina Milei y Martín Menem con el rechazo a retirar un pliego judicial.
Santiago Caputo en modo "te lo dije" por la jugada de Patricia Bullrich
En el caputismo destacan cuatro lecturas sobre el episodio. La primera, que "al Presidente le mienten o le ocultan información". La segunda, que la gestión de los pliegos mostró un nivel preocupante de amateurismo político. La tercera y la cuarta van directo al fondo: el problema ya no es el pliego, sino quién tomó las decisiones, quién hizo los controles políticos y quién dejó al Presidente frente a una crisis evitable. Javier Milei volvió a absorber costos políticos derivados de decisiones tomadas por su círculo más cercano. La avanzada de Bullrich, paradójicamente, le dio aire a la lectura que Santiago Caputo venía intentando instalar dentro de todo el oficialismo libertario.
La secretaría General sospecha cada vez más de las intenciones de la jefa de bloque de La Libertad Avanza en el Senado y busca bloquear cualquier crecimiento.
La senadora nacional reclamó que se presente "inmediatamente" la declaración jurada del jefe de Gabinete. Javier Milei no estaba al tanto de sus intenciones.
En una jugada sorpresiva, la presidenta del bloque de LLA puso a Milei entre la espada y la pared. Adorni tiene que presentar papeles que aún no ordenó.
Del "efecto Bullrich" al ascenso de Figueroa y el derrotero de Adorni. Quiénes ganaron y perdieron en una semana de grietas expuestas en el poder libertario.
Ampliación del proyecto de sanciones. En el marco de la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional que se enviará al Congreso, la Casa Rosada analiza extender el esquema de sanciones —hoy centrado en las petroleras— a la actividad pesquera vinculada a licencias británicas en Malvinas.
Un reclamo que viene del sector. La Fundación Latinoamericana de Sostenibilidad Pesquera y el peronismo piden aplicar a la pesca el mismo criterio que se usa contra las empresas que operan en la exploración de hidrocarburos sin autorización argentina.
Una herramienta legal que ya existe. Desde 2008, el artículo 27 bis de la Ley Federal de Pesca exige a quienes tienen cuotas o licencias en el país declarar que no tienen vínculos con buques que pesquen sin permiso argentino en Malvinas, bajo pena de perder esos permisos.
El antecedente con las petroleras. Tras la cadena nacional del 3 de septiembre, Cancillería denunció a 60 empresas y personas vinculadas a proyectos petroleros como Sea Lion, alcanzando también a accionistas, directores y proveedores.
Presentación en Diputados. El proyecto ingresará el próximo lunes por la Cámara baja, con Presti (Defensa) y Quirno (Cancillería) como posibles expositores; el oficialismo espera que el tratamiento comience entre fines de septiembre y principios de octubre.