Justicia en Argentina: crece la confianza de los ciudadanos pese a las críticas persistentes
A pesar de las críticas hacia su funcionamiento, la mayoría de los argentinos recurriría a la Justicia para resolver conflictos.
En los últimos meses, surgió una contradicción en la forma en que los ciudadanos perciben la justicia en Argentina:a pesar de reconocerla como la principal vía para resolver conflictos en un sistema democrático, la percepción negativa sobre su funcionamiento persiste. Un informe realizado por la Asociación FORES y la Universidad Torcuato Di Tella entre noviembre de 2024 y mayo de 2025 revela que, aunque los argentinos continúan recurriendo a la justicia como su principal herramienta para la resolución de conflictos, su confianza en el sistema judicial sigue siendo escasa, con percepciones mayoritariamente críticas.
El informe, basado en un análisis de las respuestas de los ciudadanos, muestra una mejora leve pero significativa en las intenciones de recurrir a la justicia en casos puntuales. Mientras que en noviembre de 2024, un 43% de los encuestados consideraba que no acudiría a la justicia debido a su ineficiencia, este porcentaje se redujo al 40% en mayo de 2025. A su vez, quienes preferían resolver los problemas judiciales por otros medios o de manera personal también mostraron una ligera disminución en su cifra: el 43% en noviembre de 2024 bajó al 39% en mayo de 2025. Este dato, si bien positivo, sigue reflejando un escepticismo generalizado hacia el sistema judicial.
La influencia de la edad, educación, geografía y género en las respuestas
Un análisis más detallado muestra que la disposición a recurrir a la justicia varía significativamente según la edad, el nivel educativo y la ubicación geográfica de los encuestados. En términos de edad, la gente joven y de mediana edad se muestra más predispuesta a recurrir al sistema judicial en comparación con los adultos mayores. Además, aquellos con estudios secundarios y terciarios son más propensos a confiar en la justicia que aquellos con niveles educativos más bajos, como los que solo cuentan con estudios primarios.
En cuanto a la geografía, la tendencia a recurrir a la justicia también muestra disparidades. En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), los habitantes tienen una mayor disposición a recurrir al sistema judicial, mientras que en el Conurbano bonaerense y en el interior del país, la confianza disminuye notablemente. Esto refleja, en parte, una desconexión entre la ciudadanía y las instituciones judiciales, especialmente en áreas más alejadas de la capital.
Otro dato relevante que se desprende de la medición es la diferencia de género en la disposición a recurrir a la justicia. Las mujeres, en general, muestran una mayor predisposición a acudir al sistema judicial que los hombres, aunque hay una excepción importante: en el ámbito penal, los varones son quienes se muestran más dispuestos a recurrir a la justicia.
Confianza en la justicia: una mejora leve pero sostenida
Si bien los ciudadanos muestran reservas sobre el funcionamiento de la justicia, también hay señales de mejora en la percepción de su eficacia. En cuanto a la confiabilidad de la justicia, la medición revela un aumento progresivo en el tiempo. La suma de las respuestas “muy confiable” y “bastante confiable” pasó de 9 puntos en octubre de 2023 a 14 en mayo de 2025, destacándose una mejora en la variable “muy confiable”, que se duplicó durante este período. Este leve pero sostenido aumento refleja una evolución positiva en la percepción pública, aunque sigue siendo insuficiente para generar una confianza plena en las instituciones judiciales.
El impacto de la experiencia personal en la percepción sobre la justicia
Una variable interesante que emerge de los resultados del estudio es el impacto de la experiencia personal con el sistema judicial. Aquellos que participaron en un procedimiento judicial, ya sea como demandantes o demandados, son más propensos a recurrir a la justicia en situaciones similares. Sin embargo, este grupo también mostró una visión más negativa sobre la justicia en aspectos como la equidad, capacidad, eficiencia, honradez y el control de los poderes políticos y económicos. Esto sugiere que la experiencia directa con el sistema judicial no siempre resulta en una mayor confianza en su funcionamiento.
Los cambios que podrían hacer que haya más confianza en la justicia
A pesar de la mejora en la disposición a recurrir a la justicia, muchos ciudadanos aún consideran que el sistema judicial necesita una serie de reformas profundas. Entre las propuestas más mencionadas en el informe se destacan la necesidad de menores demoras en los juicios, menos interferencia de la política o del sistema económico y mejor capacitación para los jueces.
Además, se habló de una elección popular o una mayor participación ciudadana en la selección de jueces, así como la reforma y el cambio en el sistema judicial para garantizar mayor transparencia y eficiencia. Estas sugerencias apuntan a reducir la desconfianza en las instituciones y mejorar la percepción de la justicia como una herramienta imparcial y eficaz en la resolución de conflictos.
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