Zoom

De la euforia al pánico: la trampa especulativa de Beijing

Las señales que China quiere hacer pasar como fortalezas de su régimen son en verdad debilidades

Mookie Tenembaum

El resurgimiento del mercado de valores de Hong Kong, impulsado por la aparente recuperación del sector tecnológico en China y el acercamiento del gobierno a las grandes empresas, parece una señal de fortaleza. Sin embargo, al analizarlo en profundidad, se revela como otro síntoma más de la desesperación con la que China se aferra a su milagro económico. La reciente subida del índice Hang Seng, con un incremento del 13% en lo que va del año y un alza del 31% en las acciones tecnológicas desde enero, no es un reflejo de una recuperación genuina, sino de una estrategia errática y de corto plazo para generar euforia en los mercados. La presencia de Xi Jinping en una reunión con líderes tecnológicos fue un giro en la postura del Gobierno, lo que provocó un frenesí especulativo entre los inversores minoristas. Pero la volatilidad extrema y el carácter puramente especulativo de esta subida demuestran que no hay una base sólida detrás del repunte.

El patrón se repite: China presenta una narrativa de estabilidad y progreso cuando en realidad está al borde del pánico. El regreso de Jack Ma, tras desaparecer a instancias del gobierno, es un claro indicio de la falta de coherencia en la estrategia económica china. Primero, lo castigan para dar una señal de control, luego lo traen de vuelta como si fuera una figura de confianza en el sector, simplemente porque necesitan que el mercado recupere ímpetu. Lo mismo ocurre con DeepSeek, una startup de inteligencia artificial que se ha convertido en una pieza central del relato del nuevo auge tecnológico chino. Se la presenta como un rival de peso frente a los modelos estadounidenses, pero su verdadero impacto es dudoso y forma parte de una estrategia más amplia de Beijing para fabricar una sensación de competitividad y avance en un sector donde China sigue rezagada.

El problema de fondo es que China no tiene margen para implementar soluciones de largo plazo. Cualquier reforma estructural que realmente mejore la economía requerirá un entorno de estabilidad institucional y flexibilidad política que el Partido Comunista simplemente no puede permitirse. La censura y la represión sofocaron la innovación genuina, y cada intento de corregir el rumbo se topa con los mismos obstáculos sistémicos. Las grandes inversiones en inteligencia artificial y tecnología son más una puesta en escena que una solución real a la falta de competitividad del país en sectores clave. La economía china no está en un proceso de reinvención, sino en una constante carrera por evitar el colapso.

China está atrapada en un ciclo de medidas desesperadas: genera repuntes artificiales en los mercados, crea expectativas con anuncios grandilocuentes, pero no resuelve los problemas estructurales que la llevan a un declive irreversible. La pregunta que surge es qué puede pasar cuando estas estrategias ya no sean suficientes. ¿Puede China recurrir a una escalada bélica como vía de escape? La historia muestra que los regímenes en crisis suelen buscar conflictos externos para unir a su población y desviar la atención de sus fracasos internos. Con una economía en desaceleración, una crisis de desempleo juvenil y una población cada vez más escéptica, el Partido Comunista Chino se encuentra en una encrucijada peligrosa. La histeria que hoy se refleja en los mercados puede transformarse en una crisis de mayor escala si el gobierno decide que la única salida viable es redirigir la atención hacia el nacionalismo y la confrontación externa.

Las cosas, como son.

Mookie Tenembaum aborda temas internacionales como este todas las semanas junto a Horacio Cabak en su podcast El Observador Internacional, disponible en Spotify, Apple, YouTube y todas las plataformas.

Malvinas: el Gobierno evalúa sumar la pesca al régimen de sanciones

Reunión de la mesa política del Gobierno por la cuestión Malvinas, con la participación de los ministros de Defensa y Relaciones Exteriores
Presidencia
  • Ampliación del proyecto de sanciones. En el marco de la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional que se enviará al Congreso, la Casa Rosada analiza extender el esquema de sanciones —hoy centrado en las petroleras— a la actividad pesquera vinculada a licencias británicas en Malvinas.
  • Un reclamo que viene del sector. La Fundación Latinoamericana de Sostenibilidad Pesquera y el peronismo piden aplicar a la pesca el mismo criterio que se usa contra las empresas que operan en la exploración de hidrocarburos sin autorización argentina.
  • Una herramienta legal que ya existe. Desde 2008, el artículo 27 bis de la Ley Federal de Pesca exige a quienes tienen cuotas o licencias en el país declarar que no tienen vínculos con buques que pesquen sin permiso argentino en Malvinas, bajo pena de perder esos permisos.
  • El antecedente con las petroleras. Tras la cadena nacional del 3 de septiembre, Cancillería denunció a 60 empresas y personas vinculadas a proyectos petroleros como Sea Lion, alcanzando también a accionistas, directores y proveedores.
  • Presentación en Diputados. El proyecto ingresará el próximo lunes por la Cámara baja, con Presti (Defensa) y Quirno (Cancillería) como posibles expositores; el oficialismo espera que el tratamiento comience entre fines de septiembre y principios de octubre.

Marc Jacobs, Michael Kors y otras marcas desembarcan en el nuevo shopping OH! Buenos Aires

Marc Jacobs, Michael Kors y otras marcas desembarcan en el nuevo shopping OH! Buenos Aires
  • Nuevo centro comercial en Recoleta. Prevé abrir sus puertas en los próximos meses en el predio del ex Buenos Aires Design, contando con 30.000 metros cuadrados, 110 locales y 30 propuestas gastronómicas.

  • Llegada de etiquetas inéditas al país. Firmas internacionales como Stella McCartney, Off-White, Golden Goose, Palm Angels, Scotch & Soda, Dsquared2 y Mandarina Duck tendrán por primera vez locales en la Argentina.

  • Moda automotriz y un esperado regreso. Maserati estrenará un espacio exclusivo destinado a su línea de indumentaria y accesorios, mientras que la firma francesa de trajes de baño Vilebrequin volverá a operar en el país.

  • Impulso importador y capitales nacionales. La llegada de estas grandes marcas globales se da en el marco de la reciente apertura de importaciones, dentro de un proyecto financiado por el grupo argentino Hatzlaja.