Vacuna AstraZeneca
Qué es el síndrome de Guillain-Barré, la enfermedad que una mujer atribuye a una de las vacunas contra el COVID-19
Según la denunciante oriunda de Córdoba, el fármaco le provocó una incapacidad laboral del 75,6%.
Vacuna AstraZeneca
Según la denunciante oriunda de Córdoba, el fármaco le provocó una incapacidad laboral del 75,6%.
Flavia Ochoa, una mujer de Córdoba, demandó al laboratorio AstraZeneca y al Estado argentino tras atribuir a una dosis de la vacuna contra el COVID-19 el desarrollo de un síndrome de Guillain-Barré.
Según la denunciante, quien reclama una millonaria indemnización, el fármaco le provocó una incapacidad laboral del 75,6%. "Cuando me quise levantar para ir a trabajar no me pude levantar. Me caí peso muerto al costado de la cama. No podía mover los brazos, después no podía mover las piernas", repasó.
Ahora será la Justicia la que deberá determinar si existe un nexo causal entre la aplicación de la vacuna y el cuadro clínico denunciado.
El síndrome de Guillain-Barré es una enfermedad autoinmune poco frecuente en la que el sistema inmunológico ataca por error los nervios periféricos, encargados de transmitir las señales entre el cerebro, la médula espinal y el resto del cuerpo.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), los primeros síntomas suelen comenzar con hormigueo, adormecimiento y debilidad en las piernas. Con el avance de la enfermedad, esas manifestaciones pueden extenderse a los brazos y la cara y, en los cuadros más graves, afectar los músculos que intervienen en la respiración y la deglución, por lo que algunos pacientes requieren internación en unidades de cuidados intensivos.
La causa exacta todavía no se conoce. Sin embargo, el organismo internacional explica que la mayoría de los casos aparece después de una infección bacteriana o viral. Entre los desencadenantes más frecuentes figuran la bacteria Campylobacter jejuni, el virus de la gripe, el virus de Epstein-Barr, el citomegalovirus, el virus del Zika y el SARS-CoV-2, responsable del COVID-19. En situaciones excepcionales también se registraron casos posteriores a algunas vacunas.
Los síntomas del síndrome de Guillain-Barré suelen progresar rápidamente durante los primeros días o semanas. Los más frecuentes son la debilidad muscular, el hormigueo en manos y pies, la pérdida de reflejos, el dolor muscular y la dificultad para caminar. En los casos más graves también pueden aparecer complicaciones respiratorias.
El diagnóstico se realiza mediante la evaluación clínica y estudios específicos, como la electromiografía, las pruebas de conducción nerviosa y el análisis del líquido cefalorraquídeo.
La OMS sostiene que el síndrome de Guillain-Barré puede presentarse, de manera muy poco frecuente, después de una vacunación. Sin embargo, remarca que el riesgo es bajo y que la enfermedad aparece con mayor frecuencia luego de determinadas infecciones.
Según el expediente, Ochoa recibió una tercera dosis de la vacuna de AstraZeneca el 4 de enero de 2022 y, pocas horas más tarde, comenzó a sufrir fuertes dolores musculares y calambres.
En declaraciones a la agencia Noticias Argentinas (NA), la demandante recordó: "Empecé a sentir unos calambres muy fuertes, dolores muy intensos. Me acosté y al otro día, cuando me quise levantar para ir a trabajar, no me pude levantar".
La mujer fue internada y posteriormente diagnosticada con síndrome de Guillain-Barré con cuadriparesia. En la demanda afirma que continúa realizando rehabilitación, utiliza un andador para desplazarse y que una junta médica estableció una incapacidad laboral del 75,6%.
La presentación judicial incorpora historias clínicas, estudios neurológicos, certificados médicos, denuncias de Eventos Supuestamente Atribuibles a la Vacunación o Inmunización (ESAVI) e informes remitidos a la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT), documentación que será evaluada durante el proceso.
No obstante, la relación entre la vacuna y la enfermedad aún no fue establecida judicialmente. De hecho, la Comisión Nacional de Seguridad en Vacunas rechazó previamente el reclamo administrativo al considerar que no existían elementos suficientes para confirmar un vínculo causal, decisión que también fue impugnada por la demandante.
La demandante asegura que el cuadro neurológico apareció pocas horas después de recibir la tercera dosis, en enero de 2022.
El entendimiento fue firmado por el secretario general de la entidad gremial, Armando Cavalieri, y representantes de las tres cámaras empresariales.